Un proceso por fases, no por calendario
Es común escuchar que la recuperación del cruzado toma entre seis y nueve meses. Ese rango es una referencia útil, pero el tiempo por sí solo no indica que la rodilla esté lista.
Lo que decide el avance son criterios medibles: recuperación del rango completo, simetría de fuerza entre la pierna operada y la sana, control del movimiento en tareas exigentes y capacidad de absorber carga sin compensaciones.